Jaime Rubio
Ahora que por fin se reconoce la muerte de Bin Laden oficialmente, aunque algunos se resistan a creerlo, es bueno recordar que Canarias fue refugio durante un tiempo de algunos de sus colaboradores. Y no hablamos solamente de los miembros del grupo marroquí que provocó el atentado del 11M, en Madrid, y que fueron detenidos en Lanzarote.
No. Como se ha señalado en el periódico La Provincia la semana pasada, en Las Palmas de Gran Canaria vivió, entre 1994-1998, uno de los “correos” de Bin Laden, Abu Khaled, el hombre que pondría en contacto al que sería líder de Al-Qaeda en España, el sirio Setmarian, con el llamado Anticristo islámico. El encuentro tendría lugar en Pakistán en 1998. Setmarian es considerado actualmente uno de los cerebros de Al-Qaeda, aunque se encuentra en paradero desconocido, y uno de los terroristas mas peligrosos del mundo.
Abu Khaled, que también es sirio, vivió en una pensión de la calle Alemania, Alcaravaneras, en Las Palmas de Gran Canaria, durante cuatro años aparentemente vendiendo prendas de cuero, aunque su auténtica actividad era reclutar voluntarios para combatir en las guerras donde el Islam se sentía amenazado, como Bosnia, Chechenia, Irak y Afganistán, según informes policiales. Recuerdo que cuando publiqué “Misterio en Ripoche Street”, en 1993, una novela donde se desvelaba la actividad de los servicios secretos de varios países en Canarias, algunas personas me preguntaron si eso existía realmente en unas islas turísticas donde parece que todo es paz y felicidad. Sin embargo, los hechos han corroborado la ficción con creces.
Lo de Abu Khaled no es mas que una de tantas pruebas a lo largo de la historia reciente de las Islas Canarias como explico en mi “Historia oculta de Canarias”. Khaled deja Gran Canaria en 1998, poco antes de descubrirse su actividad secreta, y se va a Pakistán donde haría de “correo” de Bin-Laden. Actualmente se desconoce su paradero.
No quiero terminar sin hacer una reflexión sobre la muerte del terrorista saudí. Obama nos ha vendido que sus “boys” han hecho un excelente trabajo liquidando a Bin-Laden en su casa de Pakistán. Las dudas sobre esta operación afloraron desde el primer día al no presentarse pruebas de la muerte: ni fotos, ni cadaver. ¡Es como hablar un crimen sin que haya aparecido el cuerpo!
Por otro lado, varios analistas han afirmado que Bin-Laden sufría una enfermedad renal que le habría llevado a la muerte en 2001 ante la imposibilidad de someterse regularmente a la diálisis para limpiar su sangre. Esta tesis ha sido corroborada estos días por el poderoso ministro de inteligencia iraní, Heydar Moslehí, que presentó pruebas de que Bin-Laden estuvo ingresado en un hospital de Dubai en diciembre de 2001 por problemas renales y donde habría muerto. Si fue así, ¿por qué no se dió esto a conocer a la opinión pública del momento? Tal vez no le interesara ni a Al-Qaeda ni a la administración Bush por razones que no es difícil de imaginar.
Lo de Obama parece mas una puesta en escena para dejar bien claro que Bin-Laden no existe que la confirmación de que fue eliminado por su equipo de Seals.
En fin, como sobre este tema hay opiniones para todos los gustos lo dejaremos aquí a la espera de que se vaya aclarando este asunto.
blog de Marisol Ayala
Ahora que por fin se reconoce la muerte de Bin Laden oficialmente, aunque algunos se resistan a creerlo, es bueno recordar que Canarias fue refugio durante un tiempo de algunos de sus colaboradores. Y no hablamos solamente de los miembros del grupo marroquí que provocó el atentado del 11M, en Madrid, y que fueron detenidos en Lanzarote.
No. Como se ha señalado en el periódico La Provincia la semana pasada, en Las Palmas de Gran Canaria vivió, entre 1994-1998, uno de los “correos” de Bin Laden, Abu Khaled, el hombre que pondría en contacto al que sería líder de Al-Qaeda en España, el sirio Setmarian, con el llamado Anticristo islámico. El encuentro tendría lugar en Pakistán en 1998. Setmarian es considerado actualmente uno de los cerebros de Al-Qaeda, aunque se encuentra en paradero desconocido, y uno de los terroristas mas peligrosos del mundo.
Abu Khaled, que también es sirio, vivió en una pensión de la calle Alemania, Alcaravaneras, en Las Palmas de Gran Canaria, durante cuatro años aparentemente vendiendo prendas de cuero, aunque su auténtica actividad era reclutar voluntarios para combatir en las guerras donde el Islam se sentía amenazado, como Bosnia, Chechenia, Irak y Afganistán, según informes policiales. Recuerdo que cuando publiqué “Misterio en Ripoche Street”, en 1993, una novela donde se desvelaba la actividad de los servicios secretos de varios países en Canarias, algunas personas me preguntaron si eso existía realmente en unas islas turísticas donde parece que todo es paz y felicidad. Sin embargo, los hechos han corroborado la ficción con creces.
Lo de Abu Khaled no es mas que una de tantas pruebas a lo largo de la historia reciente de las Islas Canarias como explico en mi “Historia oculta de Canarias”. Khaled deja Gran Canaria en 1998, poco antes de descubrirse su actividad secreta, y se va a Pakistán donde haría de “correo” de Bin-Laden. Actualmente se desconoce su paradero.
No quiero terminar sin hacer una reflexión sobre la muerte del terrorista saudí. Obama nos ha vendido que sus “boys” han hecho un excelente trabajo liquidando a Bin-Laden en su casa de Pakistán. Las dudas sobre esta operación afloraron desde el primer día al no presentarse pruebas de la muerte: ni fotos, ni cadaver. ¡Es como hablar un crimen sin que haya aparecido el cuerpo!
Por otro lado, varios analistas han afirmado que Bin-Laden sufría una enfermedad renal que le habría llevado a la muerte en 2001 ante la imposibilidad de someterse regularmente a la diálisis para limpiar su sangre. Esta tesis ha sido corroborada estos días por el poderoso ministro de inteligencia iraní, Heydar Moslehí, que presentó pruebas de que Bin-Laden estuvo ingresado en un hospital de Dubai en diciembre de 2001 por problemas renales y donde habría muerto. Si fue así, ¿por qué no se dió esto a conocer a la opinión pública del momento? Tal vez no le interesara ni a Al-Qaeda ni a la administración Bush por razones que no es difícil de imaginar.
Lo de Obama parece mas una puesta en escena para dejar bien claro que Bin-Laden no existe que la confirmación de que fue eliminado por su equipo de Seals.
En fin, como sobre este tema hay opiniones para todos los gustos lo dejaremos aquí a la espera de que se vaya aclarando este asunto.
blog de Marisol Ayala