domingo, 5 de mayo de 2013

HISTORIA DEL GOFIO


Historia del gofio

El gofio canario es un alimento prehispánico de origen bereber, que se convirtió en ingrediente básico de la dieta de los habitantes de las islas: los aborígenes canarios. A su alrededor giraba el consumo del resto de alimentos, comunes en la gastronomía canaria.
El gofio era conocido como tal en las islas de Lanzarote y Gran Canaria, mientras que los habitantes de Tenerife se referían a él como ahoren.
Como ya era consumido en Canarias antes de la llegada de los conquistadores europeos, los primeros gofios eran elaborados con trigo o cebada. En épocas de carestía, se utilizaban incluso ingredientes como rizoma (la raíz del helecho), chícharos o habas.
Después de la conquista ­–ya entrados en el siglo XVI­– se incorporaron el de millo o maíz y el de centeno; cereales ambos procedentes del Nuevo Mundo, el continente americano.

El gofio, indispensable en la gastronomía canaria

La historia de las Islas Canarias ha dejado clara constancia de que el gofio resultó indispensable en épocas de carestía. Su presencia en las recetas de la cocina canaria fue fundamental, durante y después de la Guerra Civil Española. Su consumo fue especialmente popular entre las clases pobres, ya que se trataba de un alimento barato, de fácil obtención y que se conservaba largo tiempo.
Las propiedades del gofio su fácil elaboración y su bajo coste permitieron que este producto de Canarias subsistiera a lo largo de los siglos, hasta llegar a nuestros días.
Históricamente, el gofio se elaboraba tostando el cereal elegido en recipientes de barro. La tuesta resultante era molida a mano, en molinos de piedra basáltica.
En la actualidad, el gofio no sólo está presente en la comida canaria. También es cultivado y consumido en Argentina, algunas regiones de Brasil, Chile, Cuba, Nicaragua, Puerto Rico, República Dominicana, Uruguay y Venezuela.
Hasta allí llegó, entre las pocas provisiones de los emigrantes canarios, a bordo de tantos barcos clandestinos 
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EL GOFIO



¿Qué es el gofio?

El gofio es un alimento canario, de origen bereber, elaborado a base de cereales tostados y posteriormente molidos, añadiéndoles sal. El resultado es una harina integral fina, de alto valor nutritivo.
Es uno de los alimentos más característicos, emblemáticos y definitorios de los Canarios, presente en multitud de recetas de cocina canaria, aún en la actualidad.
El gofio de Canarias ha sido capaz de sobrevivir durante siglos, superando intentos fallidos de conquista, conquistas, épocas de carestía, guerras, post-guerras y cambios radicales en la dieta actual de los habitantes de las Islas Canarias. 

Características del gofio

El gofio canario está definido básicamente por cuatro características:
El aroma
  1. Se caracteriza por ser terroso, seco y penetrante.
  2. El color

    Se presenta en una gama de tonos amarillos oscuros. El color del gofio dependerá fundamentalmente de dos factores: el tipo de grano utilizado y el grado de tueste.
    El sabor
  3. Depende del tipo de grano, el grado de tueste y la cantidad de sal añadida. Aún con todos sus posibles matices, la generalidad es la de un sabor seco al paladar, si es consumido solo
    .El alto poder nutritivo
  4. Se desprende de sus ingredientes y de la forma de elaborarlo. 
Actualmente, el gofio sigue estando presente en la comida canaria y es consumido en todos los estratos sociales, si bien es cierto que suele ser más popular en el ámbito rural (por la importancia de seguir una dieta de alto valor nutritivo) y entre los sectores más desfavorecidos (gracias a que sigue siendo un alimento económicamente asequible). Además, se trata de un alimento de larga y sencilla conservación, ya que sólo necesita estar en un recipiente bien cerrado y alejado de la humedad, para conservar todas sus propiedades.
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ORACION DEL ENCUENTRO

mogan

Oración del encuentro

No he venido a este mundo a cumplir tus expectativas ni las mías, cada uno hace lo mejor que puede. Somos seres completos aún con nuestras carencias, por esto nos encontramos, nos aceptamos y nos respetamos. Si somos capaces de no cuestionarnos, aceptar diferencias, podemos caminar juntos en armonía, sagrada compañía... Si no es así que cada uno siga su camino.
Si adquieres sabiduría tendrás luz. Si tienes luz, verás con claridad y entonces te darás cuenta que nada es tan oscuro como la ignorancia.


Om Sam Liv

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sábado, 4 de mayo de 2013

Monólogo Campesino

Moya


El sol me pertenece, el aire es mío,
no me tasan el agua porque abunda
en claras fuentes y en el ancho río;
¿y no es mía la tierra que fecunda
mi labor incesante y fatigosa?

¡Me arrebatan las mieses que he segado,
y se las lleva gente perezosa
que vive sin dolor y sin cuidado!
¡Tras de quitarme el pan que se me debe,
arrancarme los hijos que me ayudan!
¡Y nos llaman soez, inmunda plebe,
y si estamos vestidos, nos desnudan!

Para vivir nos falta un elemento
detentado por leyes inhumanas:
con la tierra nos roban el sustento...
¡y respondemos con protestas vanas!

Pero la plebe ha de cansarse un día
de prorrumpir en quejas inocentes
¡Para acabar con tanta villanía
no basta con las uñas y los dientes!

Nicolás Estévanez y Murphy

maimenes

miércoles, 1 de mayo de 2013

ORACION DE GANDHI


Soria



Señor... ayúdame a decir la verdad delante de los fuertes
y a no decir mentiras para ganarme el aplauso de los débiles.
Si me das fortuna, no me quites la razón,
Si me das el éxito, no me quites la humildad,
Si me das humildad, no me quites la dignidad.
Ayúdame siempre a ver la otra cara de la medalla,
No me dejes inculpar de traición a los demás por no pensar igual que yo.
Enséñame a querer a la gente como a mi mismo y a no juzgarme como a los demás. No me dejes caer en el orgullo si triunfo, ni en la desesperación si fracaso.
Más bien recuérdame que el fracaso es la experiencia que precede al triunfo.
Enséñame que perdonar es un signo de grandeza y que la venganza es una señal de bajeza.
Si me quitas el éxito, déjame fuerzas para aprender del fracaso.
Si yo ofendiera a la gente, dame valor para disculparme y si
La gente me ofende, dame valor para perdonar.
¡Señor... si yo me olvido de ti, nunca te olvides de mí!
maimenes

 

lunes, 29 de abril de 2013

ES TU ORGULLO....................




Es Tu Orgullo.. 

No te das cuenta que yo soy
la misma mujer a la que estás amando
y sin darte cuenta me haces daño,
esa es la realidad, solo te digo
que se perder, y no quiero retenerte,
mis lágrimas han sido en vano,
nada es igual, el desafío duele,
siempre lo he pagado con creses,
y la pasión en mi gana siempre,
cometí el error de fallarte y no olvido
que por ti sigo esperando a que vuelvas,
pero es tu orgullo el mas firme,
pero a mi me hace daño
porque a mi amor te sigo dando.

Autora: Consuelo Camorlinga.



10/Abril/2013 Derechos Reservados


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La Doncella guanche y El Drago



Una tarde en la remota antigüedad, cierto navegante mercader llegaba de las costas mediterráneas en busca de sangre de drago, producto muy en boga y de gran importancia en la elaboración de ciertas preparaciones de la farmacopea, y desembarcó por la playa de San Marcos, de Icod de los Vinos, para llevar a efecto su lucrativo propósito.
Estando ya en la playa, sorprendió allí a unas infantas o damas de esta tierra, que conforme al rito tradicional se bañaban solas en el mar aquella tarde veraniega.
El intruso navegante las persiguió, logrando apoderarse de una de ellas. Esta trató astutamente de conquistar el corazón del extraño viajero para mejor buscarlo y lograr huir, y mostrándole signos de consideración y amistad le ofreció algunos hermosos frutos de la tierra.
Para aquel navegante que venía detrás de la sangre del drago, y traía metido en la imaginación y en el alma el mito helénico de las Hespérides, los frutos que aquella dama de esta tierra le ofreciera, pudieron muy bien parecerle las manzanas del mítico jardín. Mientras él comía gustosamente desprevenido, la bella aborigen saltó ágil al otro lado del barranco, y a todo correr huía hacia el bosquecillo cercano escondiéndose tras la arboleda.
El viajero, sorprendido en principio, trató de perseguirla de cerca, pero vio con sorpresa que algo se interponía en su camino, que un árbol extraño movía sus hojas como dagas infinitas, y que el tronco parecido al cuerpo de una serpiente se agitaba con el viento marino y entre sus tentáculos se ocultaba la bella doncella guanche.
El navegante lanzó el dardo que llevaba en sus manos, contra lo que a él se le figuró un monstruo, con gran miedo y asombro, y al quedarse clavado en el tronco, del extremo de la jabalina empezó a gotear sangre líquida del drago.
Confuso y atemorizado, el hombre huyó laderas abajo, se metió en su pequeña barca y se alejó de la costa; porque iba pensando en su corazón, que había sorprendido en el jardín a una de las Hespérides, a la que salió a defender el mítico Dragón.
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